CERCA DEL INFINITO: SOBRE MÍ

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SOBRE MÍ

Todo el que lo haya intentado lo sabe: autodefinirse es muy difícil. Eso de que somos los que mejor nos conocemos es solo una ilusión, pero si tuviera que empezar por algún sitio, diría que una de las cosas que más me definen es precisamente que no creo en las definiciones. La gente acostumbra a presentarse a sí mismos con etiquetas cuando se les pregunta sobre ellos, especialmente los rasgos relacionados con las ideologías. Seguro que no es la primera vez que te cruzas con alguien que te tiende la mano y parece que te suelta la retahíla de memoria "Hola, me llamo Paquita y soy feminista, antitaurina, republicana, vegetariana y animalista". Yo no creo en las definiciones completas, es decir, no creo que la mayoría de mis rasgos personales se correspondan al 100% con ninguna de esas "etiquetas" con las que la gente se suele definir. Soy una persona muy optimista la mayoría del tiempo, pero también hay días o hechos que me hacen ser la persona más pesimista del mundo (y lo peor de todo esto es que creo en la ley de la atracción y eso me hace sugestionarme más). Si tuviera que ponerme una etiqueta en la frente, y admitiría una sola que sirviera para definirme en lo que llevo y en lo que me queda de vida, y que será cierta desde el día en que nací hasta el día en que muera, esa es, sin duda, "en constante cambio", porque es lo único que voy a poder poner en este apartado y que no vaya a cambiar por muchos años que pasen. Lo que hoy veo blanco, mañana es probable que lo vea negro, y no es contradicción, es evolución, de uno mismo, de su visión y de sus ideas.

Ahora mismo, en el momento presente, puedo decir que amo la vida, la naturaleza, los animales, las cosas no materiales (aunque las materiales me sirven para compartir lo que tengo en el cerebro, que de tanta ebullición, muchas veces parece que vaya a hacerme explotar la cabeza), las experiencias y los momentos, sobre todo con la gente que quiero, la música, los libros, la literatura en general, el arte y la creatividad, que es la felicidad más plena que puede sentir alguien que, como yo, se siente artista.

Ahora mismo, en el momento presente, puedo decir que odio las fronteras, las desigualdades, el racismo, el sexismo, la homofobia y la discriminación en general, que lo que más me duele en el alma es tener un plato de comida y que el de al lado no lo tenga, el tener que escuchar como le gritan "terrorista" a una persona por llevar un velo o un burkini que le obligan a quitarse por no ser igual a lo que ellos visten y la ignorancia y crueldad de quien no sufre para con quien sí lo hace.

Ahora mismo, en el momento presente, creo que todo lo que ocurre, ocurre por algo, y que lo que ocurre puede ser bueno o malo, porque para el "destino", por decirlo de alguna forma, no existe ni el bien ni el mal, sino tan solo los hechos y a dónde estos te llevan.

Ahora mismo, en el momento presente, tengo mis metas como diana, y no me importa cuantas flechas tenga que tirar para acertar en todo el centro, porque seguiré intentando afinar puntería, seguiré construyendo flechas y seguiré mejorando mi arco si hace falta, pero algún día, conseguiré lograrlas, y ese día, veré que detrás de esa diana, hay otra, y que detrás de esa otra, hay muchas más, porque de eso se trata.

Cerca del infinito no es un nombre que escogí al azar, no, es una reflexión que se instaló en mi cabeza hace unos años, cuando estaba pasándolo mal, ya que mi infancia y mi pasado en general no han sido precisamente un camino de rosas, más bien de andar descalza por los tallos de las mismas (¡pero esa no es la cuestión!). Siempre vi mis metas como algo inalcanzable, que cada vez estaba más lejos y que quedarían como amor platónico para siempre. Lo que no comprendía en ese momento es que las metas son metas porque precisamente son difíciles de conseguir. Si fueran fáciles, no serían metas. Ahora veo mis sueños y mis metas como algo infinito, algo que nunca va a acabar, pues en cuanto atrape una, va a aparecer otra, y después otra más. Es así, no hay vuelta de hoja, pero si de verdad quieres que tu vida tenga un sentido, que en tu lecho de muerte digas "hice todo lo que quería hacer cuando lo quise hacer, y luché cuanto pude por todo, si no lo conseguí, al menos lo intenté con todas mis fuerzas", entonces, has de estar siempre lo más cerca de esas metas que puedas, porque cuando alcances una, estarás más cerca de la siguiente, más cerca del infinito.