CERCA DEL INFINITO: UN BUS LLENO DE MUCHA GENTE Y MUY POCA EDUCACIÓN

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UN BUS LLENO DE MUCHA GENTE Y MUY POCA EDUCACIÓN

15 de junio de 2016

Acabo de vivir una situación muy desagradable y ahora mismo me encuentro un tanto violenta, así que he pensado que lo mejor, más que descargarme contra el culpable de este estado, es hacerlo con el papel, o, en este caso, con este post.

Se aproxima una boda en la familia de mi pareja, por lo que hemos comenzado ya a hacer preparativos y hemos decidido qué llevaremos puesto. Bien, pues hoy he salido para lo último que quedaba por comprar de lo que tengo que llevar puesto, y como de costumbre (ya que a pesar de vivir en Madrid, el Metro me da claustrofobia), he cogido el bus para volver a mi casa porque tenía pinta de llover.

He esperado al bus durante siete minutos, y cuando he visto al bus llegar, la gente ya se estaba hacinando para poder subir (he de añadir que es la primera parada de este bus, por lo que éste está vacío), y una señora muy, muy amable, se ha acercado hacia mí diciéndole a otra, cara de asco incluida, "sí, voy a ver si se quita esta muchacha, que no va aquí" refiriéndose a mí. Yo, que siempre respeto el turno, y que de hecho, suelo ir de pie, me he quedado perpleja durante unos segundos, y cuando he logrado reaccionar me he tenido que contener para no decirle "oiga, quizás la maleducada sea usted, y si tiene algo que decirme, me lo dice a mí directamente, aunque puede que la que se haya pasado de lista haya sido usted misma". En resumen, me lo he guardado para mí, e incluso he tenido que oír otro comentario sobre mí a mis espaldas tras subirme al bus, ya que iba con la espalda apoyada justo delante de sus asientos. Me hace mucha gracia que la gente juzgue a los demás sin siquiera haber cruzado una palabra con ellos, pero ya se sabe que es mucho más fácil juzgar a los demás que a uno mismo.

La cuestión es que, a pesar de que me he quedado con las ganas de decirle algo a esa mujer tan maleducada, el viaje ha continuado, y es entonces cuando un hombre muy "typical spanish" ha subido al bus con una muleta. Este, amigos, es el protagonista de esta historia, llamémosle Manolete. Muy bien, pues Manolete, que es muy majo el hombre, nada más subir, ha ido hacia los asientos reservados que hay en la primera parte de los autobuses (al menos en España, donde hay unos cuantos asientos que están reservados a gente con bastón, embarazadas, tercera edad, etc.) y, al ver que nadie de los que había se levantaban para cederle el puesto, ha decidido tomarla con una mujer de origen latinoamericano. Nuestro querido Manolete le ha dicho de forma sumamente educada, escupiendo de regalo a esta mujer "¿Me dejas sentarme?", a lo que ella, llamémosla Carmelita, ha respondido serenamente "No puedo ir de pie". ¿Qué ha pasado después? pues que Manolete se ha puesto a gritar a Carmelita delante de todo el bus "¿Por qué no puedes ir de pie? Es porque eres una vaga ¿no? mira lo gorda que estás por lo vaga que eres ¿no ves que estoy con muleta? ese asiento está reservado para mí", a lo que Carmelita, sin perder la paciencia (cosa que yo misma habría hecho ya) le ha contestado "No puedo ir de pie porque tengo una hernia". Manolete, sin rendirse, y habiéndose metido ya con su aspecto físico, ha decidido emprenderla con su origen, así que ha comenzado a gritar "si vives en un país, tienes que saber sus reglas, que como eres un mono y venís en canoa no sabéis cómo hay que portarse en España", intercalando perlas como "vete con las lanzas a bailar alrededor del fuego" o "Es que en España no deberíamos dejar entrar mierda".

El bus, debido a que el Metro en Madrid está en huelga, estaba lleno, y al lado de Manolete había gente de origen asiático, africano, e incluso dos niños latinoamericanos a los que sus padres estaban intentando apartar lo máximo de Manolete. La continuación de esta historia es que a Manolete se le han unido dos hombres, bastante mayores, y le han soltado todo lo que les ha dado la gana a la pobre Carmelita, que con su par de ovarios bien puestos, se ha quedado sentada como una reina. ¿Y qué ha sido de todos los extranjeros que les rodeaban, de toda la "mierda", como decía Manolete? Pues a pesar de que yo misma me estaba conteniendo y estaba gritando por dentro, de que estaba temblando de rabia y a punto de decirle "A tomar por el culo se tienen que ir los gilipollas racistas como tú, que vosotros sí que sois la mierda, capullo subnormal", los extranjeros solo se han limitado a mirar con desaprobación, ni una palabra.

Sinceramente, no voy a rizar el rizo ni a decir más sobre este hecho, solo quiero que quede reflejado que los que quizás no tienen cultura, los que no saben respetar las reglas, en este caso las reglas sociales, no tienen por qué ser precisamente los extranjeros. El día que se asuma que no somos ni mejores ni peores por una mierda de líneas divisorias en un mapa o por el puñetero color de nuestra piel, quizás habremos evolucionado. 

Y sí, quizás Carmelita, en un principio, sin que nadie supiera nada de su hernia, debería de haberse levantado, pero si me lo dicen así, quizás yo misma tampoco me hubiera levantado, y que a capullos como Manolete, les dieran bien por el ojete (Acción poética)

Un saludo, y espero que esto remueva tu mente al menos un poquito.



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9 comentarios:

  1. Buf, entiendo la mala leche que debes tener encima. En España, aunque nos jactamos de lo acogedores que somos y de lo para nada racistas/homófobos, sigue habiendo un fondo (no tan hondo, para qué engañarnos) de rechazo a lo extranjero en beneficio de lo propio que a veces da asco. La situación que comentas es infame y yo, francamente, dudo mucho que hubiera sido capaz de callarme, y la hubiese liado más, pero es que te hierve la sangre.

    Un abrazo

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  2. Por desgracia esta situación es mas común de lo que pensamos. Suelen ser gente que vive en la capital pero siguen siendo los mismos putos garrulos, machitas y mal educados que creenque por gritar llevan razon.

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  3. Por desgracia es así, todavía existe gente por evolucionar que se fija más en las líneas divisorias de un mapa que de que en realidad somos todos personas y que independientemente de donde seamos o de color seamos, etc..., debemos tratarnos todos con el mismo respeto.
    Yo hubiera estado igual que tú, aunque no sé yo (creo que dependiendo del día que hubiera tenido) igual si que hubiera saltado y le hubiera dicho cuatro cosas bien dichas al tal Manolete (quién probablemente él muy amable me hubiera recordado la típica frase: "En este país ya no hay respeto por los mayores"), pero bueno, el respeto es algo que hay que ir ganándolo poco a poco durante nuestros actos (o eso al menos pienso yo), si quieres respeto, lo primero que debes hacer es respetar.

    Una entrada genial para hacer reflexionar a muchas personas.
    Un besazo^^

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  4. Dicen que en la forma del pedir está el dar, tan mal de Carmelita de no pararse y dar el asiento (que vamos, no creo que su hernia sea más grave que el otro tipo que con sus muletas no se puede agarrar del tubo, creo yo) como mal de Manolete de sencillamente no darse la vuelta y decir: "Ya que está amable señora tiene una hernia, ¿Alguien más sería tan amable de darme el asiento?" y listo, todos felices, nadie pasa mal rato y tan tranquilos.
    El problema es que a la gente le vale tres pepinos la otra gente y creemos que insultando y agrediendo es la forma más fácil de conseguir lo que queremos...
    Vaya sociedad más civilizada u_u

    ¡Buena entrada!

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  5. Pues sí, yo misma he tenido que oir comentarios como los que han dicho sobre ti en numerosas ocasiones. Tengo una enfermedad que me causa dolores y fatiga crónica, de modo que si cojo el bus es porque estoy ya muy dolorida y muy cansada. Y no, no me voy a levantar, simplemente porque mi mal no se me note. He aprendido a ignorar las críticas. Eso sí, a mi nadie me ha insultado como a esa señora que cuentas... eso si que es una vergüenza.

    Besooos!!

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  6. Entiendo la mala leche que debías llevar al escribir este post... y estoy de acuerdo con algún comentario de más arriba, ¿no había nadie más que pudiera ceder el asiento a parte de Carmelita? ¿O es que el hombre tenía un mal día y decidió descargar toda su ira contra la primera persona extranjera que se cruzó?
    Mucha gente se queja de falta de educación, pero no es que a ellos les sobre precisamente ¬¬
    Un beso!

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  7. Triste historia, pero desgraciadamente pasa en todo el mundo. Sin ir más lejos, acá en Argentina (tercer mundo) sucede lo mismo con inmigrantes de países aún en peor desgracia, como los bolivianos o peruanos. Quizá un argentino va a España y se puede quejar que le pase algo así. Pero acá se lo hacen todo el tiempo a personas de Perú, Bolivia, Paraguay, etc. El ser humano desfondó hace rato. Perdió todo lo bueno y se convirtió en una bestia. Decir que se volvió un animal es injusto, porque los animales tienen más códigos y son mucho más educados. Saludos!
    PD: Creo que aprendíste una lección muy grande hoy. Como consejo, la próxima vez, aunque te de vergüenza, intercede y no permitas que le sigan faltando el respeto. Porque si nadie alza la voz, esas cosas van a seguir sucediendo. Y a vos te va a seguir comiendo el veneno por dentro. Apoyá al que lo necesita.

    http://khaleesigeek.blogspot.com.ar/

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  8. Yo no hubiese podido contenerme

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  9. *se asoma* ¡H-Hola!

    A medida que iba leyendo, he sentido la sangre hervir a través de las venas. ¿Cómo demonios puede haber gente tan súmamente retrógrada y maleducada? Manolete y sus amigos podrían hacer como los escorpiones: morderse la lengua. Demonios...
    De acuerdo, puede que sean "personas mayores", pero eso no es excusa para tamaña falta de respeto. Y todo, seguramente, porque creía "más sencillo" arremeter contra ella. Estoy SEGURO de que habiendo ido a la parte central, o la trasera del autobús, hubiese encontrado alguien que no necesitaba estar sentado, o sentada. Esas formas... siento las palabras, pero es totalmente deplorable...

    Otro punto lo encuentro en que Carmelita, como toda pasajera, ha pagado su billete, y tiene el mismo derecho que Manolete a sentarse; y teniendo, como alegaba, una hernia, mal posicionada no estaba. Maldita sea...

    Solo espero que Manolete reciba su dosis de karma, Carmelita no tenga que volver a pasar por una situación similar (ni tú tampoco, sé que no es algo agradable de ver y un sentimiento complicado de reprimir u.u), y esto que relatas sirva para abrir, ojos y mente, a más de uno.

    Voy a beber un gran vaso con agua, porque sigo en ebullición.

    ¡Abrazos de panda! :3

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